domingo 28 de octubre de 2007

Ansiedad ...y nada más!


Aquí estoy,
desvaneciéndome con estas ansias de verte
con el corazón arrugadito de impaciencia
con mil preguntas invadiendo mi conciencia
y mil locuras recorriéndome la mente…

Que quede claro,
que hablo en serio cuando digo que te extraño
y aunque comprendo cada instante de tu ausencia
y aunque he podido subsistir sin tu presencia
esta distancia poco a poco me ha hecho daño…

Ya sé, e insisto,
que estas palabras o cualquier otra imprudencia
son el producto de mi vana insensatez
son una prueba de este mundo de revés
que he construido en estos días de inclemencia…

Lo reconozco,
¡Qué exagerada retahíla de sandeces!
debes pensar que habré perdido la cordura
debes jurar que víctima de la locura
me ahogo sin causa en un montón de estupideces…

Pero lo advierto,
no se trata de un infantil antojo
es simplemente que este vil palabrerío
es una forma de decirte lo que ansío:
¡Encontrarme, cuánto antes, en tus ojos!

martes 16 de octubre de 2007

Tarda el Olvido


Espero no llegues a enterarte…
Que día a tras día, noche tras noche,
lucho casi a muerte con estas ganas mías de llamarte,
de correr a buscarte…

Pero me obligo a sucumbir ante la razón,
porque bien sabemos ambos que no debo…
Aunque expresar nuestros sentimientos
-en la mayoría de los casos-
resulte ser muy buena terapia,
sabemos que esta vez sería tan contraproducente
como tristemente inútil…

Me queda el consuelo de escribirlo…
Quiero confiar en la ilusa idea de que,
haciendo palabra escrita mis pensamientos,
dejarán así por fin de perturbarme…

Espero no llegues a saberlo…
Que me consumo definitivamente
en mis inmensas ganas de quererte,
y estoy gastando en olvidarte
un cúmulo valioso de energías;
una fuerza incalculable que, te garantizo,
podría invertir mejor en amarte sin medida…
Claro, sólo si para experiencia tan divina
tu alma y la mía se dieran permiso…

Pero ya está dicho…
Admito que no tengo derecho a irrumpir en tu camino,
en ese andar tan tuyo que
poco en común parece tener con el mío…

¡Qué ironía!
Esta imposibilidad de quererte
me obliga hoy a demostrarte la fuerza de mis sentimientos
con olvido…
Olvido tan inclemente y tardío,
tan insolente que insiste en negarse a llegar…

domingo 7 de octubre de 2007

Apología a la Nostalgia... Inútiles reafirmaciones

Ya te conozco… nos encontramos hace mucho antes en alguna parte. Lo sé, me lo decían tu mirada traviesa, tu sonrisa constante y tu desparpajo eterno conmigo…

Ya te conozco… tiene que ser así, porque sólo conociéndote profundamente puedo tener de ti esta certeza sobre lo mucho que me interesas, sobre cuánto me inquietas, sobre la realidad de mis ansias…

Ya te conozco… lo reafirmo al descubrir como sólo el escucharte la voz me cambia el ánimo, como tu risa escandalosa, tan tuya, tan sincera, tan del buen humor eterno del alma, obliga así mismo a mi espíritu a expandirse de risas…

Ya te conozco… tanto que puedo adivinar tus momentos de debilidad, de miedo, de duda, de desazón, pero también tanto que podría inclusive respirar desde aquí tu aliento vívido, cuando se enaltece tu ánimo de contento, seguro, plácido, satisfecho, alborotado!!

Ya te conozco… nos hemos conocido siempre, hoy no hacemos más que encontrarnos de nuevo, como ha sido ya otras muchas tantas veces.

Ya te conozco… desde tal vez instantes antes de nacer y quién sabe a través de cuántas ilusiones mil veces derrotadas y reconstruidas.

Ya te conozco… no puedo dudarlo, porque sólo así puedo entender el vacío inmenso que me provoca tu ausencia y al mismo tiempo porque sólo así puedo asumir el compromiso y la fuerza para jamás intervenir tu libertad…

Ya te conozco… así que no importa…

Podemos ir y venir,
Podemos jugar a no necesitarnos,
Podemos jurar que estamos bien,
Podemos dejarnos ganar por la distancia,
por la duda, por el miedo y hasta por nuestra propia complejidad…