sábado 22 de diciembre de 2007

Con alusiones personales...


Una vez me dijiste que a mi lado te sentías protegido,
Y enseguida asumí que podía para siempre resguardar tu corazón…

Me dijiste que con locura me deseabas,
Y enseguida asumí, con ilusión – tal vez en demasía –
que yo realmente llenaba alguna parte de ti…

Me dijiste que simplemente sentías miedo,
Y enseguida asumí que podría de algún modo incitarte a vencerlo…

Me dijiste que alimentaba, toda yo, tus instintos más básicos,
Y enseguida asumí que igualmente, toda yo, sería capaz de inspirar
tus acciones y pensamientos más sublimes…

Me dijiste una vez que me querías,
Y enseguida asumí, lo asumió mi ego enardecido y jactancioso,
que fácilmente entonces llegarías a amarme…

Me dijiste que era un ser muy especial para ti,
Y enseguida asumí que ocuparía eternamente un lugar infinito en tu alma…

Y me equivoqué,
¡Asumí tantas cosas! Aún a pesar de tus advertencias…

Pero es que quienes confiamos en la esperanza
nos aferramos a ciegas a ella,
tomando de la realidad sólo lo que nos permita vivir…

Y hoy,
cuando parece que al fin decidimos cerrar puertas y ventanas,
dejando afuera para siempre nuestras crueles fantasías,
te ruego hagamos espacio, exclusivamente, para el perdón…
Para que así, llegado el día en que nos toque mirarnos de nuevo,
persistan en nuestros ojos la ternura, la amistad y la sonrisa…


Que persista entre tú y yo sólo aquello
que haya podido parecerse al amor…

1 Y tú qué dices?:

Titomon dijo...

"Y hoy, cuando parece que al fin decidimos cerrar puertas y ventanas,
dejando afuera para siempre nuestras crueles fantasías,
te ruego hagamos espacio, exclusivamente, para el perdón…

Para que así, llegado el día en que nos toque mirarnos de nuevo,
persistan en nuestros ojos la ternura, la amistad y la sonrisa…"

No sé porque eso suele pasarme en estos instantes (meses atras)pero si estas viviendolo te digo que es muy desagradable.

una manera sutil de de decir: ¿Podemos ser amigos?