viernes 8 de junio de 2007

Prefiero "mercantilizar" mi cuerpo antes que mi conciencia...


Es inevitable, discursos uniformes mil veces repetidos en los últimos días, en diversos escenarios, por parte de jóvenes que dicen respaldar el supuesto proyecto de país que enarbola la revolución, ayer bolivariana, ahora socialista, mañana quién sabe, me obligan a tomar partido. Asumo mi derecho de decir algo al respecto, porque nací en este país, ¡Venezuela!, crecí en él, me formé con su cultura y sus valores, me lo he recorrido a granel, lo he saboreado en cada rinconcito, aquí me quemé las pestañas y aquí deseo desarrollar mi profesión.

Me parece lamentable que en el Siglo XXI algunos de nuestros jóvenes – porque sí, manipulados, alienados, desubicados, adoctrinados, como sea, igual son venezolanos, son nuestros – lancen al mundo juicios tan dislocados como: “no es posible que las actrices lloren porque ya no podrán mercantilizar su cuerpo en un canal de televisión”. Santo Dios, ¿Será que a estas muchachitas no les dijeron alguna vez que el movimiento de liberación femenina ya se gestó el siglo pasado? ¡¿Usarán sostén esas niñas que lucen peleadas con el secador y el maquillaje, porque es que esos son instrumentos colonizadores, de oligarcas pues, de imperialistas?! ¿Será que esas jovencitas decretan la inquisición para quienes promuevan el uso de la píldora? ¡Ah! Claro, debemos contentarnos porque ahora en el nuevo canal TVES no se “mercantiliza” el cuerpo de la mujer venezolana, sino el de las peruanas, las bolivianas, las argentinas, etc.… Pero eso qué importa, el socialismo y el interés global como que no combinan, sólo cuando conviene.

El show que protagonizaron ayer, sobre todo las féminas púberes que tomaron el micrófono en la Asamblea Nacional para cuestionar las manifestaciones de los estudiantes universitarios a favor de derechos fundamentales, me resultó no tanto risible como devastador. No porque estén en contra de esas manifestaciones, es totalmente válido cuestionar la posición de otro, lo increíble es el evidente resentimiento y los complejos que se dejaron colar en sus desgastados discursos.

¡Me impresionó mucho más la afirmación sobre nosotras las venezolanas! “Es que la mujer venezolana es chiquita, gordita, piel canela, pelo chicha, (es decir, cabello ondulado, rizado) sin silicona” ¡Bendito sea el creador! ¿Será que las piaroas, las goajiras, las caquetías de mi querida tierra de gracia se planchaban sus cabelleras? Y bueno, cierto que de nuestros ancestros negros vino el cabello crespo, ¡Pero así como bendigo mis rulos, bendigo haber heredado de esa raza mis curvas y la redondez de mis senos! ¿Será que a esas niñas se les olvidó que gracias al universo las venezolanas somos una rica variedad producto de esa mezcla? ¡Gracias a ella convivimos en este país morenas, blanquitas, negritas, flaquitas, gorditas, bajitas, altotas! Y no me digan que eso no se nota en televisión, porque hace tiempo que en la pantalla no todo es chicas altas, rubias y despampanantes. ¿O acaso los labios gruesos heredados de nuestros negritos no causan también sensación en la TV?

Pero bueno, tal vez sea mi humilde percepción, común en mí que insisto en amar la diversidad. Quizás mientras trabajo en eso la realidad se pasea entre los extremos.

Eso sí, dejo claro que no soy oligarca, estudié con los mismos sacrificios, y tal vez hasta mayores, que Robert Serra, - el jovencito estudiante de Derecho que se desgarra las vestiduras por la mensualidad que paga en la UCAB - mi familia y yo hemos logrado lo que tenemos con esfuerzo, dignidad y disciplina. No odio a mis compatriotas, no reniego de mi vida, ni del pasado de mi Nación, sólo porque mis logros me hayan costado más que a muchos otros. A eso más bien le debo mi fortaleza de hoy y mi actitud agradecida.

Además, bendigo mi cuerpo, y para festejarlo me permito lucirlo bonito y disfruto de mis coqueteos, y no por ello lo “mercantilizo”. Y en todo caso, confieso que prefiero mercantilizar mi cuerpo antes que mi conciencia; al fin y al cabo recuerdo que fiel a sus ideas, un hombre llamado Jesús dejó por nosotros su cuerpo en una cruz.

Por cierto, para festejar mi libertad, uso mi cabello liso u ondulado, según como me sienta, y me maquillo con gusto. No soy alta, no tengo medidas de modelo, ni me he puesto silicona; pero me amo lo suficiente como para no sentir aberración por quien sí responda a esos cánones; en definitiva, la libertad también permite asumirlos a quienes se sientan más cómodas con ellos.




Nota al Pie: La de la foto es Gledys Ibarra, actriz venezolana, protagonista varias veces por cierto, morena y curvilínea por demás. Vale decir, que la foto se tomó en la marcha del domingo 03 de junio a favor de RCTV y la Libertad de Expresión. Aunque se nos muestra risueña, supongo que Gledys es de las actrices que lloran... decidan ustedes por qué.

4 Y tú qué dices?:

rafael dijo...

Acá en Perú vivimos algo parecido en cuanto a la preponderancia de un tipo de belleza y eso es racismo, no hay otra palabra.
Si tu vienes a Lima y te guias por las telenovelas, comerciales y avisos publicitarios pensaras que somos un pais con mayoría blanca, y eso sucede en toda latinoamerica. Ese nivel de copamiento existe a todo nivel, en los bancos, hasta en las entidades del gobierno. Pero a la pregunta de si el peruano es racista venga de donde venga, es decir si les preguntas a los mestizos, negros chinos, blancos siempre te dirán que NO, nadie quiere reconocerlo.
Siempre diran que el que no tiene de inga tiene de mandinga.
Todo es segun el cristal con que lo mires , por ejemplo para mi la morenaza en realidad de la foto es la señora que esta al costado de la actríz que mencionas.

Muchos Saludos panas.

yenai dijo...

La "morenaza" que está al lado de la actriz venezolana Gledys Ibarra es la madre!! Aclaro esta parte antes de opinar.

Pues bien, ese día cuando escuché y vi con asombro a una chica "estudiante" en la Asamblea diciendo que aquí si no tienes "tetas" (textualmente) no eres nadie y que se ha querido crear (en la TV) un estereotipo falso de las venezolanas, porque no nos muestran tal como somos, que según la señorita parlamentaria por un día describió "de colorcito, pelo chicha, bajita y gordita".

Ese día impresionada por tanta agresividad y resentimiento me di cuenta que los libretos de las novelas más culebronas parecen ser ciertos "soy adoptada y no sólo eso sino que tampoco soy venezolana".

Llamé inmediatamente a mi madre y la presioné para que me dijera la verdad y respondió, luego de torturarla, que soy VENEZOLANA. Lo mantuvo y sostuvo hasta el final "eres mi hija y eres venezolana".

Mi mamá nunca me ha mentido, que yo sepa, así que no tengo porque dudar. Ustedes se preguntarán por qué toda esta explicación y les digo que soy todo lo contrario de la descripción que esa muchachita se atrevió a definir como prototipo de las féminas de este precioso país, reconocido en el mundo por la belleza y diversidad de sus mujeres. Soy altísima, blanca apio, cabello negro liso (sin secador), piernas gruesas estilo europeo.

¿Saben por qué soy así? Porque soy nieta de un italiano, un colombiano, una andina y una caraqueña. Si hablar de mis bisabuelos: alemán, libanés mezclados con una caraqueña y una aborigen yaracuyana.

Así que mijita, antes de referirte a las venezolanas te recomiendo que primero estudies historia y luego recorras el país y veas más allá de tus libretos revolucionarios.

yenai dijo...

Ah y al señor Rafaél de Perú le digo que somos muy distintos. Los peruanos ciertamente tienen un prototipo preponderante como usted afirma, sin embargo en VENEZUELA no existe un estereotipo que nos limite o etiquete. Aquí hay una notable mezcla de razas, lo que no nos permite ser racistas!! Ciertamente en su país los medios no muetran a sus habitantes como realmente son pero en MI PAÍS no sucede eso.
No tenemos la culpa de ser bonitos, blanquitos, negritos, goajiritos, pelo chicha, pelo liso, pelirojos, catiritos, morenitos, ojos negros, ojos azules... No podemos negar que VENEZUELA es el país de la diversidad le duela a quien le duela!!

Anónimo dijo...

HOLA..TODOS TIENEN SU CUOTA DE VERDAD EN ESTE FORO: YO SOY EUROPEA, PERO VIVI MUCHOS AÑOS EN VENEZUELA...MIS NIETOS QUE VIVEN ALLA NO SIGUEN NINGUN ESTEREOTIPO FISICO, TENGO 13 NIETOS CARAQUEÑOS Y AUNQUE NO LO CREAN TENGO UNO PELIRROJO, OTROS BLANQUISIMOS, UNA MULATA Y UNO AINDIADO..AHORA BIEN...RECUERDO QUE CUANDO VIVIA ALLA LA TELEVISION ERA MUY RACISTA...ME ACUERDO DE UNA ACTRIZ DE COLOR QUE SIEMPRE HACIA DE SIRVIENTA Y UNA VEZ, EN UN CAPITULO PARA JUSTIFICAR LA AUSENCIA DE LA CRIADA, UN ACTOR DIJO: "NO IMPORTA...NOS MARCHAREMOS DE SAFARI A AFRICA Y CAZAREMOS OTRA"...FUE LA COSA MAS DETESTABLE QUE HE OIDO EN MI VIDA...EN VENEZUELA SI HAY RACISMO, AUNQUE TRATEN DE OCULTARLO, ME CANSE DE VER CON MIS PROPIOS OJOS, DESPRECIOS EN LOCALES COMERCIALES, PLANTAS TELEVISIVAS, DISCOTECAS, CLUBES, COLEGIOS Y PARE DE CONTAR CONTRA LOS "NEGROS" E "INDIOS" QUE NO SE PORQUE SERA (¿CASUALIDAD?) DIFICILMENTE LOGRAN COMPRAR EN UNA URBANIZACION DEL ESTE, NI INSCRIBIR A SUS HIJOS EN LOS COLEGIOS MAS PRESTIGIOSOS, NO TENER CARRO, ETC ETC...EL DIA QUE VEA A UNA NEGRA VERDADERA (NO A UNA MULATA O BLANCA PINTADA CON CARBON) PROTAGONIZAR UNA TELENOVELA, ME RETRACTARE, MIENTRAS LO SOSTENGO: VENEZUELA ES QUIZAS EL PAIS MAS RACISTA QUE HE VISTO...EN ALEMANIA HE VISTO NEGROS EN DISCOTECAS, PERO EN CARACAS JAMAS!!!! SALUDOS